El
Parlamento de Venezuela ha destapado una red de corrupción
en la construcción de la Central Azucarera. La lista de
implicados asciende a 19 personas, entre las que está el
ex ministro de Agricultura y Tierras, Antonio Albarrán,
quien dimitió el pasado mes de febrero.
La renuncia
de Abarrán, que fue presidente de la Central Azucarera,
coincidió también con la dimisión del ministro
de Industrias Ligeras, Edmeé Betancourt, y de Alimentación,
Rafael Oropeza. Los tres ex ministros no alegaron ningún
motivo en el momento en el que dejaron sus respectivas carteras.
Sin embargo, que esta decisión se tomara en el mismo momento
en que la Comisión de Controlaría de la Asamblea
Nacional iniciara una investigación sobre una suspuesta
malversación de fondos en la construcción del Complejo
Agropecuario Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora, era un
tanto sospechoso.
La Comisión de Controlaría
ha trabajado en este caso durante tres semanas y ya ha detectado
a los culpables. Las 19 personas están acusadas de mala
planificación, de desvío de recursos y de negligencia
de los administradores, que han ocasionado un daño al patrimonio
público valorado en 1,5 millones de dólares (1,26
millones de euros).
El pasado viernes, un tribunal
del Estado de Barinas, lugar donde está instalada la Central
Azucarera, ordenó la detención de tres oficiales
del Ejercito y dos civiles, Juan Carlos Herrera y Roberto Valecillos,
responsables de la administración de la Central Azucarera.
Según la agencia de noticias
Reuters, la oposición venezolana considera que
el presidente Hugo Chávez está utilizando este caso
para hacer creer al país que su Adminstración sí
lucha contra la corrupción.
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