Las petroleras Petrobras, Repsol YPF y Total pagaron unos 30 millones de dólares (22,8 millones de euros) a Bolivia por un tributo fijado en el decreto que nacionalizó el sector, aunque lo hicieron "bajo protesta" contra la medida, que consideran "arbitraria".
Petrobras indicó en un comunicado que se hizo el pago correspondiente a noviembre de 2006, el séptimo mes de vigencia de la nacionalización, porque esa empresa es "coherente con su postura de respeto a las leyes de los países donde actúa", pero agregó que está disconforme con la reclamación del pago, según los medios locales.
La petrolera brasileña, que es la operadora de yacimientos situados en la sureña región Tarija, alega en su protesta que el decreto de la nacionalización firmado por el presidente de Bolivia, Evo Morales, el pasado 1 de mayo, obliga a pagar el tributo adicional en un periodo de transición de seis meses, cumplido en octubre de 2006.
No obstante, el Gobierno decidió prolongar hasta marzo de este año la vigencia del 32%, mientras no entren en vigor los nuevos contratos petroleros, que se encuentran en medio de un conflicto jurídico y legislativo por errores cometidos por YPFB y el Parlamento en la redacción de las leyes respectivas.
Petrobras informó a los medios que usará todas las medidas legales a su alcance para buscar una compensación a ese pago que considera indebido.
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