El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha inaugurado hoy un seminario en el que se estudiará la correlación entre los índices de iniquidad, la exclusión social y la pobreza extrema en el continente, además de los impactos que estos fenómenos tienen en la seguridad de los ciudadanos, en un intento de encontrar soluciones y fortalecer las democracias de la región.
Insulza, que afirmó que la desigualdad y la pobreza extrema constituyen desafíos "al desarrollo, la gobernabilidad democrática y la seguridad del hemisferio", subrayó que se debe buscar una nueva perspectiva multidimensional, que los gobiernos deberán orientar a "promover una mayor participación y apuntar hacia la formulación de políticas públicas más inclusivas, con el objetivo de incentivar mayor cohesión social y estabilidad del sistema político".
Por este motivo, el secretario general de la OEA ha instado a los Ejecutivos de la región a "una distribución más equitativa de los recursos y de la prosperidad", algo que es "un requisito indispensable para elevar los niveles de seguridad de todos en la región", ya que cuando los escasos recursos públicos se destinan a enfrentar los problemas que causan la delincuencia, el narcotráfico y el crimen, se produce un círculo vicioso que los desvía de áreas prioritarias de desarrollo económico y social. |