La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que considera que en Venezuela existe un "deterioro paulatino del estado de derecho", ha lamentado que dicho país no permita que el comisionado Paulo Sergio Pinheiro, el responsable de la nación ante el organismo, realice una visita al país.
La Comisión ha afirmado que "la falta de independencia de los poderes del Estado y la creciente concentración de poder en el Ejecutivo nacional" son motivos que muestran "un deterioro paulatino del estado de derecho que ha comprometido el pleno respeto de los derechos humanos". Por su parte, la nación de Hugo Chávez ha acusado a la CIDH de "mala fe", "parcialidad" y de "tergiversar informaciones".
Además, Venezuela ha solicitado que el organismo internacional realice una autocrítica por "no haber decretado una medida cautelar cuando el presidente estaba detenido por los golpistas el 11 de abril" de 2002, cuando un intento de golpe de Estado le retiró del poder durante 47 horas.
Las restricciones a la libertad de expresión, la existencia de un ambiente hostil para la existencia de la participación política disidente o para el monitoreo de las organizaciones de derechos humanos y la impunidad existente en los casos relacionados con violaciones son otros aspectos por los que la CIDH ha mostrado su preocupación. |