El
presidente brasileño, Luiz Inácio da Silva, anunció
ayer un ambicioso plan para impulsar la industria del país
con una inversión de 210.400 millones de reales (81.200
millones de euros) a cargo del Banco Nacional de Desarrollo Económico
y Social (Bndes), el principal soporte del Gobierno.
Lula explicó que el objetivo
es aumentar hasta 2010 las exportaciones mundiales desde el 1,18%
registrado en 2007 (103.869 millones de euros) hasta un 1,25%
para 210 (unos 135.056 millones de euros). Añadió
que las metas a largo plazo son continuar con la inversión
en nuevas fábricas y en la innovación tecnológica.
En los próximos tres años
se aplicarán exenciones fiscales por 13.000 millones de
dólares (8.408 millones de euros) para empresas industriales
y exportadoras, y se destinarán 25.000 millones dólares
(16.170 millones de euros) en inversiones en ciencia y tecnología,
indicó en la ceremonia de lanzamiento el ministro de Hacienda,
Guido Mantenga, informó la prensa internacional.
Dentro de la Política de
Desarrollo Productivo impulsada por el Gobierno incluye 20 medidas
de ayudas tributarias y de financiación para el sector,
tal es el caso del aumento de la inversión fija (las que
las empresas destinan a bienes fijos como fábricas y equipo)
desde el 17,6% del Producto Interior Bruto (PIB) actual hasta
un 21% en 2010. La meta es alcanzar en dos años el 0,65%
del PIB.
También se pretende aumentar
un 10% el número de pequeñas empresas exportadoras, hasta alcanzar cerca de 13.000 en el año 2010.
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