La
Bolsa de Tokio ha vivido hoy su peor jornada en más de
dos años, al perder un 4,1% en el índice Nikkei.
Además de sufrir la presión global sobre mayores
subidas de los tipos de interés, en los mercados nipones
contemplaron con sorpresa e inquietud el hecho de que el mismísimo
gobernador del Banco Central de Japón, Toshihiko Fukui,
haya reconocido ser uno de los inversores de los fondos del famoso
gestor Yoshiaki Marukami, arrestado la semana pasada tras confesar
el uso de información privilegiada.
El presidente de Japón,
Junichiro Koizumi, ha tenido que salir al paso de esta situación
para asegurar que “no hay ningún problema con su
conducta”. El máximo dirigente de Japón también
añadió que espera que Fukui complete su mandato
de cinco años, que comenzó en el año 2003.
Momento clave.
Estas noticias se producen justo en un momento clave, y no exento
de presión, para el Banco Central de Japón, que
de acuerdo con los analistas podría adoptar incluso en
el mes de julio una subida de los tipos de interés de la
que recelan desde el propio Ejecutivo, que teme que este fin a
la política monetaria ultrarrelajada pueda obstaculizar
la recuperación de la segunda economía mundial.
El escándalo acerca del
uso de información privilegiada de uno de los gestores
y activistas financieros más conocidos de Japón
se produce además pocos meses después del fraude
desvelado en la empresa japonesa de Internet Livedoor.
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