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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha quitado hierro a las acusaciones vertidas por la policía contra su hermano mayor, Genival Inácio Da Silva, al que se le implica en un escándalo de corrupción denominado “jaque mate”.
"Desde luego, puede ser el amor fraternal el que habla (...), pero dudo que él haya cabildeado en el Gobierno", declaró Lula a la prensa en sus primeros comentarios públicos sobre la investigación contra su hermano.
El presidente declaró que pensaba que el caso había sido sacado de contexto porque se trataba de un miembro de su familia, y que por supuesto llamaba más la atención que cualquier delincuente o criminal de Brasil.
La policía del país informó de que durante las investigaciones realizadas intervinieron el teléfono del hermano del mandatario, más conocido como 'Vava'.
Estas conversaciones le implicaban en asuntos relacionados con las apuestas ilegales, en las que el hermano mayor de Lula habría recibido dinero de empresarios del juego de Brasil a cambio de favores del Gobierno.
Lula reconoció que Vava tendrá que enfrentarse a las consecuencias de sus actos como cualquier otro ciudadano si se demuestra su culpabilidad, pero dijo que era demasiado pronto para juzgarlo. En ocasiones anteriores, el hermano del presidente había sido acusado de tráfico de influencias pero no se pudo demostrar su culpabilidad. |