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Según ha informado el ministro de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas, la transferencia de acciones de la petrolera brasileña Petrobras a la estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB), prevista para el día de ayer, se ha suspedido por el momento, ya que dejaba sin efecto el seguro de funcionamiento y operaciones que la brasileña había firmado con el grupo suizo Zurich Financial Services.
El seguro de las refinerías Elder y Villarroel, que Bolivia había recomprado por 112 millones de dólares (83,93 millones de euros), no se puede hacer extensivo a los nuevos dueños, por lo que el Gobierno de Evo Morales se ha visto obligado a suspender los dos actos que tenía previsto realizar hoy en las ciudades de Santa Cruz y Cochabamaba, donde están las refinerías, por las que ya había realizado un primer pago de 56 millones de dólares (41,96 millones de euros).
El ministro de la Presidencia del país andino, José Ramón Quintana, ha explicado que el proceso de licitación internacional de seguros ha sido ampliado hasta la próxima semana. Una vez solucionado, ha afirmado Quintana, no habrá ningún otro impedimento para que Bolivia retome el control de ambas refinerías.
El traspaso de las refinerías ha coincidido en un momento en el que el Estado boliviano y la compañía brasileña tienen un contencioso a cuenta de unos pagos supuestamente retrasados que Petrobras debe a Bolivia en concepto de tasas de regulación, transporte y comercialización de crudo. |