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Las acusaciones que se cruzaron
ayer Unión Fenosa y las autoridades en materia energética
de Nicaragua parecen ser sólo el principio de una crisis que se
agrava día tras día.
Los apagones que sufre la población
del país desde hace algunas semanas se han incrementado
desde el lunes, pasando de las cuatro horas diarias a estar entre
unas seis y ocho horas al día sin luz. Ayer, según
informó la prensa local, la compañía eléctrica
española y el Instituto Nicaragüense de Energía
(INE), cruzaron varios comunicados en los que la distribuidora
española acusaba al Estado de Nicaragua de no pagar la
deuda que tiene con ella, mientras que el INE respondía
que Unión Fenosa estaba intentando “chantajear”
a las autoridades pertinentes.
Sin embargo, fuentes del sector
han afirmado que Unión Fenosa se encuentra “en el
centro de la polémica” debido a la situación
política que vive el país. Según estas fuentes,
las elecciones nacionales que tendrán lugar el próximo
mes de noviembre han hecho que la clase política nicaragüense
“se posicione en contra de la distribuidora española”
que, a pesar de tener parte de culpa en esta crisis, “no
tiene más que los suministradores o incluso que las propias
autoridades”.
Unión Fenosa, que controla
el 80% de la distribución del país a través
de su filial, afirma estar dispuesta a sentarse a negociar con
los generadores y el Gobierno para solucionar la crisis, sin
embargo, teme que hasta que no se resuelvan los comicios, “todo
seguirá igual”.
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