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La economía brasileña creció en el primer semestre un 4,9% con respecto al mismo periodo del año pasado (5,4% en el segundo trimestre). Un buen dato que, sin embargo, está alejado del crecimiento de otros países emergentes como India, China, Rusia o incluso Eslovaquia y Polonia.
El presidente del Banco Central de Brasil (BC), Henrique Meirelles, dijo ayer que el crecimiento del PIB brasileño en el segundo trimestre muestra que la economía del país mantiene un ritmo de crecimiento sostenible. La demanda interna se ha beneficiado del “ambiente macroecónomico estable que ha permitido una mayor resistencia ante la turbulencia externa y la inflación es consistente con la meta (oficial)”, añadió Meirelles en una nota de prensa del BC.
Sin embargo, dentro del conjunto de economías enmergentes más atractivo para la inversión internacional, el conocido como BRIC (Brasil, Rusia, India y China), el crecimiento económico de Basil resulta bastante magro. Frente al aumento del 4,9% del PIB brasileño en la primera mitad del año, Rusia creció un 7,9% en el mismo periodo.
La India, por su parte, experimentó un crecimiento de 9,3% interanual en el segundo trimestre, después de haber crecido 9,6 % en el primero. En el caso de China, la diferencia es mayor, ya que el gigante asiático registró una tasa de crecimiento de 11,9% en el segundo trimestre y del 11,1% en el primero.
Otros países como Eslovaquia, que destaca como la economía más dinámica de Europa, consiguió un crecimiento de 9,4% en el segundo trimestre, después del 9% del primero. Más modesta, Polonia obtuvo en el segundo cuarto de este año un crecimiento de 6,7%, después de haber crecido 7,4% en el primero.
En el área de Asia y el Pacífico, Filipinas ha logrado su mejor tasa de crecimiento en 20 años, con un 7,5% para el segundo trimestre, mientras Malasia obtuvo un aumento de 5,7% de su PIB, según informa Xinhua. |