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Los índices de las principales bolsas internacionales
reflejaban hoy unos números algo más positivos y
estables que en jornadas anteriores, aunque más bien poco
espectaculares. La caída de los tipos de interés
hipotecarios de referencia en EEUU, conocida hoy, permitía
a los operadores realizar tímidas apuestas sobre los valores
más seguros y relajarse un tanto a la espera de más
noticias.
La agencia hipotecaria oficial estadounidense Freddie Mac era
la responsable de esta tibia mejora del ambiente que se produjo
después de que su Departamento de Estudios anunciara que
en los últimos siete días los tipos hipotecarios
a 30 años se han situado en el 6,31%, quince puntos básicos
(0,15 puntos porcnetuales) menos que en la semana anterior.
En este contexto, la posibilidad de que los ciudadanos con dificultades
para pagar su hipoteca consigan refinanciaciones mejores podría
servir, según algunos operadores, para que los problemas
provocados por la crisis de las subprime no se extiendan más.
Pero su optimismo está bastante matizado por la principal
incógnita de estos tiempos: el hecho de que nadie sabe
con exactitud cuánto dinero va a hacer falta para pagar los destrozos
que las titulizaciones fallidas han hecho ya en el mercado financiero
internacional.
De modo que, con un volumen discreto, los brokers mantenían
a flote los índices con compras extraordinariamente selectivas. Cerca
del cierre, la Bolsa de París, con un ascenso del 0,95%, lideraba las alzas de los mercados bursátiles europeos y estadounidenses, seguido por el Dow Jones (+ 0,70%) y el Ibex-35 español que
se revalorizaba un 0,57%.
No obstante, los precios del petróleo se situaban fuera
de los esquemas tranquilizadores. Los operadores pagaban más
de 80,20 dólares por cada barril de crudo texas, una buena
muestra de que, por ahora, las llamadas a la tranquilidad de la
OPEP no han calado en los mercados, o no lo han hecho lo suficiente
para que la tendencia se invierta.
Aún así, el cuadro resultaba favorable para que
el dólar tomará algo de aliento y marcase un tipo de cambio de 1,3895
frente al euro, aupado por las correspondientes tomas de beneficios.
Mientras, en los mercados de deuda, la actividad era casi mínima
y reinaba la indecisión.
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