El
Ejército chileno ha decidido sancionar al capitán Augusto
Pinochet Molina, nieto del fallecido ex dictador, por el discurso
que pronunció durante el funeral de su abuelo en el que
ensalzaba la dictadura. Este mensaje ha sido considerado por el
alto mando de las Fuerzas Armadas chilenas como una falta grave,
ya que al tratarse de un oficial del cuerpo, le está prohibido
emitir opiniones políticas en un acto público.
El castigo para Pinochet Molina
podría ir desde la expulsión del cuerpo hasta una
medida más leve como la ausencia del capitán en
la próxima reunión de la Junta calificadora de oficiales,
prevista para el próximo mes de junio.
“Un hombre que derrotó
en plena guerra fría al modelo marxista, que pretendía
imponer su modelo totalitario no mediante el voto, sino más
bien derechamente por el medio armado”. Fue la ministra
de Defensa, Vivianne Blanlot, la primera en condenar estas palabras
del capitán Molina y en esperar una respuesta contundente
del Ejército chileno.
El comandante en jefe del Ejército,
Óscar Izurieta, ha sido siempre valedor de los derechos
humanos dentro del cuerpo. Ayer mismo, realizaba un discurso en
la Academia Militar donde alabó, entre gritos y abucheos,
la acción de defensa de los derechos humanos que antes
que él hicieron sus predecesores, sin incluir entre ellos
el nombre de Pinochet.
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