La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha respondido durante un acto en la Casa Rosada a las acusaciones del FBI por las que su Gobierno habría recibido 800.000 dólares (545.000 euros) para la campaña electoral de manos del empresario venezolano Guido Antonini Wilson.
La mandataria ha dicho que se trata de "una operación basura" y ha afirmado que no se va a dejar presionar y ha defendido además la relación bilateral de Argentina con Venezuela.
Por su parte, el ministro argentino de Justicia, Aníbal Fernández, ha calificado como una "canallada" el comunicado dado a conocer en EEUU que confirmaba este hecho. El ministro ha declarado además que "no estamos dispuestos a callarnos", según declaraciones recogidas por Radio 10.
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