La
Iglesia católica en México se ha manifestado en
contra de la polémica reforma migratoria que en la actualidad
se debate en EEUU. El arzobispo de la nación azteca, el
cardenal Norberto Rivera Carrera, calíficó la medida
de injusta y xenófoba.
El máximo representante
de la Jerarquía pastoral en México señaló,
en declaraciones a la prensa local, la necesidad de mantener la
estabilidad económica y ampliar la competitividad del país,
ya que a su juicio, la reforma migratoria propuesta desde Washington
polarizará los distintos sectores sociales y productivos,
lo que pondrá en riesgo la economía azteca en tiempos
electorales.
Con estas declaraciones, la
Iglesia mexicana se suma a las opiniones expresadas por su equivalente
estadounidense, que hace unos dias advirtió a la Casa blanca
que desobedecerán las nuevas leyes sobre inmigración
en caso de que finalmente sean aprobadas. Los obispos de EEUU
rechazan investigar la situación legal de un extranjero
antes de prestarle ayuda.
Se espera que este mes el Senado
de Washington estudie la reforma migratoria estadounidense que
ya ha sido aprobada por el Congreso. Los distintos colectivos
hispanos, así como las autoridades latinoamericanas, han
criticado el texto al considerar que criminaliza la presencia
de ciudadanos ilegales en EEUU. El punto más polémico
del documento es el que plantea la construcción de un muro
fronterizo entre México y el gigante norteamericano de
3.200 kilómetros con el objetivo de frenar la inmigración.
La semana pasada, la prestigiosa
fundación estadounidense, Pew
Hispanic Center, presentó su estudio sobre el impacto
de la inmigración ilegal en la fuerza laboral de EEUU.
La organización cifra en unos 12 millones de personas la
dimensión total de este grupo de hombres y mujeres fuera
de la ley.
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