Las
autoridades cubanas estudian eliminar el cambio fijo que existe
entre el peso convertible (CUC) y el dólar en la contabilidad
de las empresas de la Isla, dejando que, sólo en este ámbito
empresarial, el CUC fluctúe en su cruce con otras divisas. El
hecho de que un peso convertible equivalga a un dólar es,
para los expertos, una dificultad añadida para conocer
la situación financiera real de las compañías.
Y es que, el cruce de "uno
a uno" entre el peso convertible y el dólar hace muy
difícil medir los costes, la productividad y otros indicadores
empresariales de forma efectiva y real.
Según un documento interno
del Partido Comunista de Cuba, "en el sector empresarial
se requiere concretar la eliminación de la dualidad monetaria,
propiciando la convertibilidad interna de la moneda nacional",
algo que, según algunos expertos, podría dar paso
a un proceso paulatino de eliminación de la dualidad en
otros ámbitos sociales.
Sin embargo, esto no parece del
todo factible, ya que el documento ha sido precisamente enviado
a los militantes del Partido Comunista para explicar la imposibilidad
de satisfacer ese reclamo de la población, que atribuyen
a la doble moneda algunos de sus problemas y desigualdades.
El texto viene a ratificar lo que
el gobernante Raúl Castro y los medios oficiales han reiterado
desde que comenzaron a circular versiones sobre la reevaluación
del peso cubano: la dualidad monetaria persistirá hasta
que exista una productividad que justifique su desaparición.
Desde 1993, como parte de las reformas
para encarar la crisis, el gobierno legalizó la circulación
del dólar y del Peso Cubano Convertible (CUC), junto con
el muy devaluado peso cubano (moneda nacional). En 2005 el dólar
salió de la circulación y se rompió su paridad
uno a uno con el CUC, que quedó sólo como divisa
interna, a 1,08 dólar. Los cubanos ganan sus salarios en
moneda nacional.
|