a
 
Año VII - Madrid, lunes 14 de agosto de 2006

Carta abierta del vicepresidente cubano, Carlos Lage,
al presidente de Costa Rica, Óscar Arias

 

La tensión existente entre Cuba y Costa Rica, cuyas relaciones diplomáticas están rotas, volvieron a ponerse de manifiesto en la reciente visita que el vicepresidente cubano, Carlos Lage, realizó a Colombia con motivo de la toma de posesión de Álvaro Uribe en su segundo mandato presidencial.

Hoy se ha hecho pública una “carta abierta” de Lage al presidente costarricense, Óscar Arias, en la que el primero quiere dejar claro por qué no se celebró un encuentro previsto entre ambos en Bogotá.

Este es el texto íntegro de la misiva:

CARTA ABIERTA AL SR. OSCAR ARIAS

Excmo. Sr. Oscar Arias
Presidente de la República de Costa Rica
Señor Presidente:

He leído con sorpresa algunas declaraciones de prensa atribuidas  a Usted,  referentes a la cancelación de un encuentro que  celebraríamos en ocasión de la reciente ceremonia de Toma de Posesión del Presidente de la República de Colombia.

De acuerdo con la agencia de prensa NOTIMEX, en un cable del 9 de agosto fechado en San José, Costa Rica, Usted no tuvo oportunidad de hacer reclamos sobre cuestiones de política interna de Cuba  porque “Don Carlos Lage me dijo que no quería hablar sobre esos temas, y yo no acepto ninguna reunión en que me condicionen la agenda”.

Debo aclarar la verdad sobre  lo sucedido.

En primer lugar, conocimos oficialmente su interés de reunirse con el Comandante en Jefe Fidel Castro en Colombia mediante una nota del 24 de julio del 2006 de su Cancillería a nuestro Consulado General en Costa Rica; interés que luego fue reiterado por vía de la Embajada de Costa Rica en Colombia, pero en  esta ocasión  para una reunión conmigo, una vez conocido que  sería la persona designada  para representar a Cuba en las ceremonias.

Confieso que no estaba en nuestro ánimo aceptar el  encuentro conociendo sus posiciones públicas contra la Revolución cubana.

No obstante, su Embajada en Colombia indicó que el motivo de la reunión era que se había acordado por el Gobierno de Costa Rica el  restablecimiento de las  relaciones diplomáticas entre nuestros dos países, asunto que no hemos solicitado,  ni era de nuestro interés en las actuales circunstancias,  pero aceptamos la reunión como un gesto de elemental cortesía. 

Una vez fijado el encuentro para las 18:45 horas del pasado 7 de agosto en la Residencia del Embajador cubano en Bogotá, se conocieron  despachos de prensa con declaraciones suyas adelantando que en dicha  reunión, Usted enviaría  un mensaje dirigido al  compañero Raúl Castro en el  que haría  demandas  irrespetuosas e injerencistas.    Se habló con su Embajador en Colombia expresándole que ante tales declaraciones no habría encuentro alguno. O Usted mintió o su Embajador mintió sobre el objetivo de la reunión.

Tal vez Usted recuerde que poco antes del almuerzo oficial, cuando  los jefes de delegaciones extranjeras nos encontrábamos en el Palacio de Gobierno, coincidimos brevemente.  Yo no lo busqué y usted ni siquiera  preguntó por qué habíamos cancelado la reunión.  Posteriormente, y en el mismo lugar, fui abordado por su Canciller, Sr. Bruno Stagno, quien aseguró  que los medios de prensa habían manipulado sus declaraciones, que no habría ningún mensaje  e insistió  en  mantener la entrevista solicitada por Usted.  Otra vez debo señalar que o Usted mintió a la prensa o, en este caso,  su  Canciller mintió a la  delegación cubana.

Su Ministro de Relaciones Exteriores  no pudo, sin embargo, dar  garantías de que Usted  se conduciría con el debido respeto a los asuntos internos de Cuba, por lo que le reiteré que en ese caso no habría reunión.

Una hora más tarde el Embajador de Cuba en Colombia se dirigió nuevamente a su Embajador y le ratificó  que la reunión estaba suspendida,  lo cual su Embajador lamentó.

Debemos  ser  precisos:   la  iniciativa  de  la  reunión  fue  siempre  de su Gobierno,  la parte cubana nunca la solicitó y no fue Usted ni ninguno de sus funcionarios quienes suspendieron el encuentro porque “se le tratara de condicionar la agenda”. Fui yo quien lo hizo,  porque  la agenda anunciada  por Usted a  la prensa  constituía  una ofensa a  nuestra Revolución y a nuestro pueblo y demostraban  su arrogancia y afán de protagonismo, aunque sea en defensa de las peores causas, y aunque lo conduzcan a sumarse a la postura de bloqueo contra Cuba, que  lleva  adelante el  corrupto y genocida gobierno de los Estados Unidos.

Alguien que se dice defensor de la democracia y de los derechos humanos no puede, mintiendo, aspirar a ser tomado en serio.

El pueblo de Cuba ha enfrentado durante más de 47 años una guerra sucia del Imperio, secundado en América Latina  por algunos de sus lacayos de turno.   Hemos  logrado resistir con éxito, sin claudicar ni renunciar a uno solo de nuestros principios, porque amamos  demasiado la libertad, la soberanía, la autodeterminación y la justicia, y porque en su defensa hemos  empleado las armas más poderosas que existen:  ideas justas y verdades.

Atentamente,
Carlos Lage Dávila
Vicepresidente Consejo de Estado
República de Cuba

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España