|
El vicepresidente boliviano, Alvaro
García Linera, y el ministro de Planificación argentino,
Julio De Vido, encabezan la reunión bilateral en la que
deberán concretar, desde hoy lunes, las decisiones en torno
a la construcción del "megaproyecto" Gasoducto
del Noreste Argentina (GNA), acordado por los presidentes boliviano
y argentino, Evo Morales y Néstor Kirchner, respectivamente,
el 29 de junio pasado.
Este proyecto permitirá
incrementar los volúmenes de exportación de gas
boliviano a Argentina y, por ello, conllevará un alza en
los precios del gas que recibe Argentina. La exportación
del gas asciende, en la actualidad, hasta 7,7 millones de metros
cúbicos diarios, pero el GNA permitirá incrementar
los envíos a 27,7 millones de metros cúbicos diarios.
Además, la construcción de ramales permitirá
también la exportación de gas a otros países,
como Uruguay, Paraguay y Chile.
Sin embargo, el gobernador de la
provincia argentina de Neuquén, Jorge Sobisch, ha lamentado
este acuerdo porque la próxima subida de precio en el gas
boliviano deberá ser nuevamente trasladada a Chile, con
lo que afectará de nuevo a la relación entre los
dos países. Sobisch, un opositor al Gobierno de Kirchner
y posible candidato presidencial para los comicios del año
2007, argumenta que su provincia posee los recursos energéticos
suficientes para asegurar tanto la demanda interna como la de
exportación.
|