El vicepresidente del Banco Central
de Rusia falleció hoy después de ser tiroteado en
la puerta de un estadio deportivo de Moscú. Una de las
principales funciones de Andrei Kozlov, de 41 años, era
dirigir una profunda reforma del turbio sistema bancario local.
Las agencias de noticias rusas recogen que fuentes cercanas a las investigaciones
judiciales barajaban un asesinato por encargo. Durante su cargo,
Kozlov había cerrado varios bancos acusados de cometer
delitos como los relacionados con el blanqueo de dinero. |