|
La economía de América
Latina crecerá este año un 4,75%, según la
última de las dos revisiones que el Fondo Monetario Internacional
(FMI) hace al año sobre la economía global, en la
que ha corregido al alza el pronóstico de la primera revisión,
que situaba en un 4,3% el crecimiento estimado para la región.
Este crecimiento extra se apoya en la demanda doméstica
y en los altos precios de las exportaciones de materias primas.
No obstante, el organismo también
considera que América Latina, que tiene las segundas mayores
reservas mundiales de petróleo y gas, no ha logrado sacar
provecho de la duplicación de los precios del crudo en
los últimos dos años para invertir o aumentar su
producción.
Aunque la situación difiere
en función del país del que se trate. Mientras Brasil,
que se convirtió en autosuficiente en materia energética
en 2006, está llevándose los beneficios de las inversiones
a largo plazo de Petrobras; otros como Venezuela y México
han sido reprendidos por el FMI por sus bajas tasas de inversión
en los sectores energéticos y por no resolver los problemas
gubernamentales con las empresas estatales de energía.
En el caso de México se
señala además que sólo recientemente ha impulsado
la inversión para compensar una reducción de la
producción en su mayor yacimiento petrolero, mientras que
Venezuela vería rebajado en 2007 su crecimiento desde el
7,5% de este año al 3,7%.
El FMI también ha mostrado
su preocupación porque el gasto del Gobierno se ha incrementado
a lo largo de los últimos dos años en toda la región,
sin que, en su opinión, todo ese gasto tenga "un objetivo
bien establecido". Sin embargo, también señala
que la mayoría de los países de Sudamérica
mostrarán superávit en sus cuentas corrientes excepto
Colombia y Uruguay, aunque también en estos países
el FMI refleja perspectivas de mejora.
|