|
A pesar de que Enrique Bañuelos ya no está
al frente de la presidencia de Astroc, el empresario ha vuelto
a interferir en la gestión de la inmobiliaria valenciana
al provocar la dimisión del consejero delegado, José
Antonio Alcaraz.
Según fuentes cercanas a Astroc, el abandono
de Alcaraz se ha producido por su disconformidad con el pacto
al que llegaron Bañuelos y el grupo Rayet hace un mes con
el que esta compañía se aseguraba el control de
la futura empresa resultante de la fusión entre Nozar,
Rayet y Astroc. CV Capital, vehículo inversor de Bañuelos,
cedió a Rayet el préstamo de 278 millones de euros
que tenía con la inmobiliaria. Con esta operación,
la participación de grupo Rayet en la empresa resultante
superará el 30% y blinda así de la posible dilución
de su participación en la futura Astroc. Alcaraz, que llegó
a Astroc de la mano del Sabadell no ha aceptado que esta entidad
pierda influencias.
Objetivos frustrados. El hasta ahora consejero delegado
de Astroc, que continuará en la compañía
como consejero independiente, apostaba porque la estructura de
la nueva compañía fusionada fuese similar a la de
Landscape, compañía que Astroc compró al
Banco Sabadell en 2006. Después del acuerdo entre Bañuelos
y Rayet no se podrán cumplir sus planes. Además,
otro de los objetivos que perseguía su gestión,
y que ya no se llevarán a cabo, es que la sede de la futura
empresa se trasladara a Barcelona, propósito que Rayet
no va a cumplir.
|