Los partidos de la oposición, que tenían en la aplicación de los impuestos indirectos su máxima barrera contra los Presupuestos de 2007 del presidente Calderón, han acercado posturas en lo referente a las cargas fiscales sobre el tabaco y los refrescos.
El partido Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha afirmado que aunque existe un acuerdo para rechazar un impuesto indirecto sobre el tabaco que aumentaría el precio de la cajetilla en nueve pesos (0,626 euros), sí respaldarán un aumento en la tasa del IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) en los cigarrillos.
Sin embargo, el PRI sigue negándose al aumento del impuesto que grava los refrescos en un 5%. El partido da como explicación a esta contrariedad que los refrescos son para todos y el tabaco sólo para los que fuman.
El también opositor Partido de la Revolución Democrática PRD, por su parte, respaldará el aumento en el impuesto sobre los refrescos, siempre que el Partido de Acción Nacional (PAN) de Calderón revise la reducción de presupuestos de la empresa Liconsa.
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