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Las compañías biotecnológicas arrancaron
2007 como uno de los sectores favoritos en Wall Street, y los
avances del Congreso en EEUU para aprobar la investigación
con células madre ha acabado por reforzar el inicio alcista
del sector.
La posibilidad de que se aprueben
fondos federales para financiar la investigación con células
madre tras la aprobación el pasado jueves de una ley, que
aún debe ser aprobada por el Senado y por el presidente
Bush, ha reabierto el debate en EEUU. La semana pasada también
se anunció la posibilidad de adquirir células madre
del líquido amniótico, y no sólo de los embriones
humanos sobrantes de tratamientos de infertilidad.
Este anuncio reduce en gran parte
la polémica sobre la nueva ley, ya que el lobby pro-vida
se opone a la utilización de embriones humanos para la
experimentación científica, a pesar de que los embriones
sobrantes de los tratamientos de fertilidad son destruidos después
de unos meses.
En lo que va de año, el
índice sectorial de compañías boitecnológicas,
Amex Biotechnology Index, acumula una revalorización de
un 3,88% en 2007, más de cuatro veces superior al incremento
del índice S&P 500, de un 0,88%.
Día de récords.
El día en que se votó la ley en la Cámara
de representantes, el 12 de enero, las principales compañías
biotecnológicas alcanzaron su récord del año.
Amgen acumula una subida de un 7,26%, Biogen un 3,62% y Genzyme
un 9,91%. La compañía Genentech ha sido la primera
del sector en anunciar resultados de beneficios para el cuarto
trimestre, con un incremento en los mismos de un 75%. Wall Street
recibió positivamente la noticia y la compañía,
después de haber perdido en 2006 un 12% de su valor bursátil,
acumula un 7,03% al alza en 2007.
Mientras los inversores impulsan
el rally alcista de las grandes biotecnológicas, se espera
que las grandes compañías farmacéuticas estadounidenses
como Merk y Pfizer, inviertan en pequeñas empresas del
sector, buscando el éxito de fármacos derivados
de estas investigaciones.
Opción de veto. La ley para la investigación con células
madre podría encontrarse con el veto presidencial, como
ya ocurrió en 2001. El presidente Bush asegura que no aprobará una ley que acepte el uso de embriones humanos, aunque esto no
parece haber frenado a los inversores.
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