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Tras asumir el poder el pasado
viernes, Fernando Lugo reunió a su equipo político
para configurar los pactos que le aseguren la gobernabilidad.
En su primera tarea en el Palacio de Gobierno, el presidente paraguayo
comenzó el diálogo con los distintos sectores para establecer
"las pautas sobre las que discutir".
La Alianza Patriótica para
el Cambio (APC) de Lugo deberá negociar con diversos sectores
políticos porque el Partido Colorado retuvo la primera
mayoría en el Congreso, que inició sesiones el pasado
1 de julio, pese a que perdió 61 años de hegemonía
en el poder en los comicios del pasado 20 de abril.
El ministro de Hacienda, Dionisio
Borda, declaró a los medios locales que "este nuevo
Gobierno asume para superar el mal desempeño de las políticas
públicas, corregir las fallas del mercado y orientar sus
estrategias hacia tres objetivos fundamentales". El Gobierno
de Lugo buscará "un crecimiento económico continuo
con más empleo y mejor distribución de ingresos;
un Estado con mayor institucionalidad y un Estado socialmente
más responsable para atender la extrema pobreza",
adelantó.
El Estado "ha gastado mal
influenciado por intereses sectoriales, con poca transparencia.
Las políticas sociales no han logrado sus objetivos por
razones de ineficiencia, corrupción, pero también
por insuficiencia de recursos", aclaró. "En los
últimos cinco años hemos mejorado las políticas
de resultados macroeconómicos, pero no logramos fortalecer
las instituciones y la gestión pública", señaló
Borda, quien ocupó el mismo cargo en los primeros 21 meses
del anterior jefe de Estado, Nicanor Duarte.
El secretario general de la Presidencia,
Miguel López Perito, adelantó que la lucha contra
la pobreza, la generación de empleo, el fortalecimiento
de los servicios básicos, la salud y la educación
"son las cuestiones prioritarias" en los proyectos que
Lugo impulsará en el Congreso.
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