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Durante la visita que el presidente
colombiano Álvaro Uribe realiza estos días a la
capital de EEUU, Washigton, el mandatario descartó la posibilidad
de que el nuevo Congreso estadounidense, conformado en su mayoría
por diputados demócratas, pueda modificar la llamado “vía
rápida”, fórmula por la cual el Gobierno del
país puede negociar sin contar con la ratificación
de esta cámara.
Uribe no apoyará la reforma
de esta medida, porque significaría renegociar el Tratado
de Libre Comercio (TLC) que su país tiene acordado firmar
a fin de mes.
Esta fórmula, también conocida como “fast
track” ha permitido al Gobierno republicano de George W.
Bush la facultad de negociar acuerdos sin que el Congreso pueda
modificarlos. La ley aún está en vigor, pero en junio finalizará
su aplicación.
“'No es posible una renegociación.
Ello no sólo alargaría el proceso de ratificación
en el Congreso, sino que tampoco seríamos consecuentes
con los procedimientos de la negociación, que se hizo entre
gobiernos'', indicó la ministra colombiana de Asuntos Exteriores, María
Consuelo Araújo, quien también se encuentra de visita
con el presidente.
Diferente parece que será
la posición peruana, ya que el Gobierno de ese país
ha comunicado que está dispuesto a considerar las modificaciones
que pueda introducir el nuevo Congreso en temas del TLC que ambos
países se encuentran negociando. |