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El magnate mexicano Carlos Slim está cada vez más
cerca de convertirse en una figura central del proyecto de ampliación
del Canal de Panamá. El consorcio mexicano-panameño,
Cilsa-Minera María, en el que participa una de sus empresas
Slim, ha presentado hoy el precio más bajo en la licitación
para el segundo contrato de excavación en las obras.
La oferta de Cilsa-Minera María ha sido de
25,4 millones de dólares. La segunda más baja ha
sido la del Consorcio Masering Cromas, de Colombia, por 30,5 millones
de dólares, seguida de la propuesta por la panameña
Constructora Urbana, S.A. (CUSA) por 30,9 millones de dólares.
Con este precio todo parece indicar que en esta
ocasión a Slim no se le escapará el contrato. Su
empresa perdió la primera licitación de estas obras
el pasado mes de julio por una diferencia de3,4 millones de dólares
(2,6 millones de euros). El ganador fue Cusa la empresa presumiblemente
derrotada hoy.
Sin embargo, Slim aún tendrá que esperar
diez días para cantar victoria. Ese es el plazo previsto
por La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) pra anunciarel
nombre del ganador de esta licitación en la que han presentado
sus propuestas de precio ocho empresas de cinco países
diferentes. Según el boletín informativo presentado
por la ACP hace unos días, el proceso de selección
evaluará tanto el precio y la oferta técnica como
la capacidad de construcción, experiencia y solidez financiera
de los proponentes.
El contrato que casi está ya en poder el
magante mexicano incluirá las tareas la remoción
de 7,5 millones de metros cúbicos de tierra en un tramo
de 2,4 kilómetros. También implicará la construcción
de la segunda fase de la nueva carretera Borinquenm, que supondrá
la relocalización de un tramo de aproximadamente 1,3 kilómetros
y la construcción de un nuevo puente sobre el canal de
desviación del río Cocolí.
El director de Cilsa, Daniel Torres dijo a la prensa que tratarán
de terminar la obra "en el menor tiempo posible" para
poder participar en las licitaciones de los otros tres contratos
de la ampliación que faltan. Durante el periodo que duren
las obras será necesario cubrir unos 200 puestos de trabajo
y la mayoría de la mano de obra será panameña,
según declaraciones de Torres a la agencia EFE.
La ampliación de la vía, aprobada en octubre de
2006 por los panameños en referendo costará más
de 5.000 millones de dólares (3.624 millones de euros)
y finalizará en 2014. La meta es instalar un juego de esclusas
—una en el Atlántico y otra en el Pacífico— de mayor
tamaño y ensanchar otro sector. La vía tiene tres
puestos de dos esclusas cada una y los nuevos estarán en
las entradas del Caribe y del Pacífico.
La primera fase deberá estar lista en marzo
de 2010. La empresa ganadora tendrá 26 meses para ejecutar
los trabajos de excavación, remoción y disposición
de 7,4 millones de metros cúbicos de materiales, limpiar
146 hectáreas de terreno, reubicar 3,4 kilómetros
de carretera, y preparar sitios para reubicar seis torres de transmisión
eléctricas de 230 kilovatios entre la capital panameña
y un poblado aledaño.
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