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Las dos mayores entidades financieras
españolas, Santander y BBVA, lideran una apuesta por la
masificación de un producto asociado aún a la exclusividad,
las carteras gestionadas. Para 2007, las gestoras adelantan que
serán uno de los segmentos estrella en la demanda.
Las carteras gestionadas son aún
un producto incipiente dentro de la gama de servicios de inversión
ofrecidos por las grandes entidades financieras. Pero aún
antes de las últimas semanas del año, especialmente
propicias para los ajustes de carteras, suman cifras ya más
que significativas. El Santander cuenta con 23.495 de estos productos,
con un importe conjunto de 5.080 millones de euros, según
datos de Santander Asset Management. Por su parte, el BBVA dispone
de 58.500 carteras abiertas, por un importe de activos de 3.250
millones de euros, según BBVA Gestión.
Estas cifras quedarán lejos
de las previstas para finales del próximo ejercicio. Tanto
Santander como BBVA coinciden en destacar que las carteras gestionadas
serán uno de los productos que mayor crecimiento lograrán
en 2007. Frente a la continua diversificación y complejidad
de los productos de inversión, las carteras gestionadas
se presentan como una alternativa al alcance ahora de un público
mucho más amplio.
Una variedad también en
auge la representa el segmento de Quality funds, o fondos de terceros,
a través de los cuales las gestoras asesoran sobre productos
estrella de otras entidades.
La continua innovación y
transformación de la industria española de gestión
de activos se produce en un contexto de incesante aumento de la
riqueza de las familias españolas, en máximos históricos.
De acuerdo con los datos del Banco de España, la riqueza
de las familias representa más del 600% del PIB español,
en buena parte como consecuencia de las subidas de los precios
inmobiliarios.
A su vez, las adquisiciones netas
de activos financieros por por parte de las familias españolas
continúa con su tendencia alcista de los últimos
cinco años.
Después del repliegue registrado
en este capítulo en el año 2001, debido al estallido
de la burbuja tecnológica, las adquisiciones netas de activos
financieros aumentaron un 10% en el año 2002, un 32% en
2003, un 16% en 2004, un 19% en 2005 y alrededor de un 9% en 2006.
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