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El gobernador de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, ha expresado su temor de que el conflicto derivado de las protestas de los sindicatos oficiales para que renuncie a su puesto desemboque en una guerra civil en el país. Reyes, que se encuentra refugiado en la localidad de Santa Cruz, ha manifestado su convicción de que es el propio presidente, Evo Morales, quien promueve el sitio que los sindicatos llevan a cabo para que renuncie.
El gobernador, que fue elegido
en diciembre de 2005 por un periodo de cinco años, se enfrenta
a las peticiones de renuncia por expresar su deseo de convocar
una consulta popular para que la población de la región
de Cochabamba exprese si desea un gobierno autonomista, aunque
tiene la convicción de que esta petición forma parte
de una estrategia del Gobierno para derrocar a los gobernadores
de la oposición.
Por otra parte, dirigentes viculados al partido de Gobierno, han organizado una asamblea en la vecina ciudad de El Alto, para exigir también la dimisión del gobernador de La Paz, el líder de la oposición José Luis Paredes, a quien han amenazado con cortes de carreteras y otras movilizaciones si en 48 horas no hace efectiva su renuncia.
El mandatario boliviano, Evo Morales,
ha declarado desde Quito, donde ha viajado para asistir a la toma
de posesión del presidente ecuatoriano, Rafael Correa,
que no existe riesgo alguno de golpe de Estado en su país.
El viceministro de Concertación con los Movimientos Sociales,
Alfredo Rada, ha exhortado a los grupos populares de Cochabamba
y El Alto a canalizar sus demandas contras las autoridades políticas
"por la vía de la legalidad y la democracia"
y ha advertido que "cuestionar la legalidad de los gobernadores
significa poner en duda la estabilidad del poder". |