|
El sector empresarial estadounidense
empieza a estar en manos de los extranjeros. Al menos sus cúpulas
directivas. El último ejemplo es Indra Nooyi, la nueva
consejera delegada de PepsiCo que nació en India. Y no
es la única. Douglas N. Daft, ex consejero delegado de
Coca-Cola, es australiano. Su sustituto en la empresa, E. Neville,
es irlandés.
Otro ejemplo es Carlos Gutiérrez que
dirigió Kellogs durante seis años y que es de origen
cubano. En Ford el escocés Alex Trotman fue consejero delegado
durante cinco años. El presidente de Ely Lilly, Sidney
Taurel nació en Marruecos, mientras que Alain Belda, consejero
delegado de Alcoa, es brasileño.
Según los expertos,
el número de directivos extranjeros en empresas estadounidenses
no es casualidad. Principalmente se debe al crecimiento de las
compañías de EEUU en países extranjeros.
Por ejemplo, durante el segundo trimestre de 2006 la división
internacional de Pepsi incrementó un 14% sus ingresos y
un 21% sus beneficios operativos.
El peso que estos mercados extranjeros
tienen para las compañías de EEUU hace que el número
de directivos extranjeros crezca. Tras diversas promociones en
sus países de origen se desplazan a EEUU donde desempeñan
cargos importantes gracias al conocimiento que poseen sobre los
mercados internacionales.
|