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El escrutinio preliminar en el
estado mexicano de Oaxaca otorga la victoria al candidato del
Partido Revolucionario Institucional (PRI), Andrés Granier,
con un 53,65% de los votos, frente al 42,73, que con un 61% escrutado,
obtiene César Raúl Ojeda, del Partido de la Revolución
Democrática (PRD). Unos resultados que los análistas
políticos interpretan unánimente como un nuevo revés
para el líder perredista, Andrés Manuel López
Obrador.
Obrador había dedicado los
20 días previos al cierre de la campaña a apoyar
a su candidato a gobernador en su estado natal de Tabasco, donde
había arrasado en la elección presidencial. Por
ello, diversos analistas interpretan que este resultado es, en
gran parte, producto del hartazgo de gran parte de los mexicanos
ante las acciones de protesta promovidas por la cúpula
perredista después de las elecciones a la Presidencia del
pasado 2 de julio.
Sin embargo, la historia amenaza
con repetirse y Ojeda ha declarado que no reconoce la vitoria
de Granier, por lo que ha anticipado que su partido impugnará
los resultados. Ya a lo largo de la campaña electoral el
PRD había acusado al PRI de utilizar fondos públicos
para comprar votos y de acosar a sus militantes. Unas acusaciones
agravadas cuando el Gobierno priísta del estado detuvo
a varios militantes de izquierda bajo cargos de portar ilegalmente
armas de fuego y "actos de pandillerismo".
Por su parte, el candidato del
PRI al gobierno de Tabasco, Andrés Granier Melo, después
de declararse triunfador de los comicios, se ha ofrecido a "extender
la mano" a sus adversarios políticos, porque dijo
"no ser un hombre de rencores ni de odios". Además
aseguró que no venía a enterrar a López Obrador.
Para el PRI esta elección
estatal también era vital, después de haber sufrido
los peores resultados electorales de su historia en las pasadas
presidenciales. La victoria de Ojeda también puede suponer
el primer paso hacia el relevo en el liderazgo priísta
de Roberto Madrazo, al quedar como máximo responsable de
los resultados del 2 de julio.
La gran incógnita reside
ahora en saber si estos resultados darán paso a un relevo
en la cúpula perredista o si Obrador liderará un
nuevo enroque en las posiciones actuales. En el pasado, el tabasqueño
ya lideró una toma de pozos petroleros en reclamo de indemnizaciones
para los indígenas por contaminación ambiental y
una marcha en el estado por fraude electoral.
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