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Poco a poco disminuyen las quejas entre las autoridades
europeas por la fortaleza del euro, después de saberse
que no ha sido tan nocivo para las exportaciones europeas, y que
compensa los máximos alcanzados por el crudo en los últimos
días.
Los máximos del petróleo, que hoy
se situaba cerca de un precio de 88 dólares el barril,
tras el aumento de la tensión entre el Gobierno de Turquía
y combatientes kurdos en Irak, ha provocado que las autoridades
europeas hayan cambiado su discurso sobre la fortaleza del euro.
Un euro fuerte en su cruce frente al dólar compensa las
subidas del crudo, que se paga en la moneda estadounidense. Así,
si hace unas semanas los ministros europeos de Finanzas hablaban
de crear un frente común para luchar contra la subida de
la moneda única en el mercado de divisas, el discurso de
los últimos días ha cambiado de sentido, después
además de que se haya reducido el temor de que una moneda
fuerte dañe las exportaciones de las compañías
europeas. El presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo,
Jean Claude Juncker, manifestó la pasada semana que coincidía
con Alemania en que prefiere un euro fuerte, capaz de compensar
el alza del petróleo, a un euro débil, aunque matizó
que eso no significaba que contra más fuerte fuese la moneda,
mejor sería para la economía europea.
Alemania. Precisamente, es el Gobierno de
Berlín el que menos preocupación presenta por la
subida de la divisa comunitaria, ya que hasta ahora las exportaciones
del país no han parecido sufrir una bajada importante a
causa de esta fortaleza. Según comunicó la Oficina
Federal de Estadística, las exportaciones se incrementaron
en agosto un 12,4% respecto al año anterior. No obstante,
sólo un 9% de las exportaciones de Alemania se realizan
a EEUU.
Francia. No obstante, la ministra francesa
de Economía, Christine Lagarde, ha insistido hoy en que
la fortaleza del euro penaliza seriamente a las empresas europeas,
no sólo por su cruce frente al dólar, sino también
por su cambio respecto al yen y el yuan.
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