El
ministro de Finanzas de Ecuador, Fausto Ortiz, ha logrado convencer
a los inversores de Wall Street de que su Gobierno no 'castigará'
a aquellos que posean bonos de deuda del país, en medio
de las amenazas de Correa de suspender los pagos de la deuda considerada
'ilegítima'.
Ortiz aseguró que Ecuador
cumplirá con el pago de la deuda externa, a pesar de la
auditoría que se lleva a cabo para determinar la legitimidad
de la misma. "El informe de auditoría no conlleva
necesariamente a no pagar la deuda", señaló
Ortiz.
El ministro explicó que
los resultados de la auditoría se harán públicos
en 30 días y, a partir de ahí, "tomar las medidas
adecuadas". Ortiz explicó que las dudas de Correa
sobre la legalidad de las cifras se deben a que, según
sus cálculos, de los 14.000 millones de dólares
de deuda externa e interna en 2003 se pasó a 13.800 millones
en diciembre de 2007, y aseguró que esperan cerrar el año
con menos de 12.800 millones de dólares.
Ortiz aseguró que, además
de estar interesados en pagar, el país cuenta con un fuerte
excedente en los fondos petroleros, por lo que no ha sido necesario
tomar nueva deuda para cancelar las amortizaciones, que superaban
los 1.000 millones de dólares en 2008.
Explicó que el peso de la
deuda, que en 2003 fue del 40% en relación al Producto
Interior Bruto (PIB), en estos momentos se sitúa por debajo
del 24% y se prevé que a finales de año sea "ligeramente
superior al 20%".
El ministro ecuatoriano logró
tranquilizar así a los inversores estadounidenses, después
de que Correa asegurara la pasada semana que anularía la
deuda que se determine ilegítima por la comisión
auditora, creada el año pasado para revisar la deuda externa
del país de 10.000 millones de dólares.
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