Los
sindicatos bolivianos se encuentran divididos por el acuerdo con
el Gobierno sobre las mejoras salariales y la expropiación
de tierras de los latifundios. Mientras la cúpula de la
Central Obrera de Bolivia (COB) firmó la paz con el Ejecutivo,
algunos dirigentes sindicalistas de las regiones opositoras, criticaron esta postura.
Por otro lado, los chóferes,
también movilizados, aseguraron a este diario que hoy se
resolvería su conflicto con Evo. Los transportistas llevan
varias semanas en pie de guerra cortando carreteras, para pedir
al Ejecutivo de Evo Morales que elimine el impuesto a las utilidades
empresariales y de uso de carreteras.
El acuerdo, definido la noche del
sábado en Palacio de Gobierno y aprobado este lunes en
un controvertido ampliado de dirigentes sindicales, no contempla
sin embargo la aceptación gubernamental a las demandas
de mayor salario ni a la expropiación de las tierras de
los latifundistas ni la nacionalización de las agroempresas
y transnacionales mineras y petroleras, y se reduce a la posibilidad
para que el sector laboral y el Gobierno definan en conjunto una
ley de pensiones diferente a la actual.
La reunión de dirigentes,
la mayor parte de ellos afines al Gobierno de Morales, acordó
dar una tregua hasta fin de mes para lograr un acuerdo en el tema
de la nueva ley de pensiones, lo que sin embargo motivó
severas críticas de los sectores más radicalizados
que dicen que sólo se estaría respondiendo a una
de las 30 demandas de las COB.
|