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La salida del diputado chileno
Álvaro Escobar, del Partido por la Democracia (PPD), ha
servido como acicate a la idea de crear un grupo transversal en
el Congreso chileno que aglutine a todos aquellos políticos
que no se sientan cómodos dentro de los partidos políticos
tradicionales.
La renuncia de Escobar al PPD la
semana pasada ha permitido que el diputado de la Democracia Cristiana
(DC) Pablo Lorenzini haya comenzado a impulsar este tipo de alternativas.
Lorenzini vivió conflictos en el interior de la Concertación
(en el Gobierno) el año pasado, cuando criticó la
actuación del Gobierno del entonces presidente, Ricardo
Lagos, tras la caída del puente Loncomilla.
Fuentes cercanas a Lorenzini aseguran
además que éste también ha pensado en dejar
su actual partido, como antes hiciera el desencantado Álvaro
Escobar. También el diputado del Partido Socialista (PS)
Marco Enríquez-Ominami se ha mostrado entusiasta con la
idea y ha explicado que, en su caso, las discrepancias "no
son sólo con el Gobierno sino que con la elite política
en sí". Pese a ello Enriquez-Ominami aclaró:
"Yo no tengo vocación de renunciar y quiero seguir
trabajando así, pero no descarto en un futuro que si las
cosas siguen siendo tan autoritarias y conservadoras, lo evaluaré".
Ominami incluso afirmó que
un grupo de diputados ya tiene adelantado el trabajo de crear
un ente transversal. "Tenemos un grupo de los díscolos,
donde siete diputados de diversos partidos, nos reunimos y conversamos".
Entre tanto, el diputado de Renovación Nacional, Francisco
Chahuán, afirmó que él también es
partidario de tener un grupo transversal y ratificó que
ya han avanzado gran parte de ese camino.
Curiosamente ya hace un par de
semanas desde los grupos de la oposición, integrados en
la Alianza, ya se había apuntado a la posibilidad de crear
un grupo de independientes que aglutinase a los discontentos con
la Concertación. Parece ahora que este grupo podría
ir aún más allá y llegar también a
los diputados discontentos con sus partidos conservadores.
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