Los
continuos cortes de electricidad en Nicaragua están causando numerosas pérdidas
a los empresarios de este país, y pueden llegar a producir
un juicio de arbitraje contra la compañía española Unión
Fenosa, responsable del suministro eléctrico en el país.
En estos momentos, la única
propuesta existente para amortiguar la crisis, consistente en
inyectarle capital a Unión Fenosa mediante letras del tesoro,
no ha prosperado en el Parlamento, ya que ayer se suspendió
la sesión por falta de quórum. Por su parte,
el diputado sandinista Edwin Castro leyó un comunicado
de su partido en el que se asegura que no se aprobará
el otorgamiento de nueve millones de dólares (siete millones
de euros) en letras del tesoro para la empresa española.
A su vez, las propias autoridades
gubernamentales reconocen que la financiación con letras
de cambio no garantiza el fin de los apagones. El ministro de
Hacienda, Mario Flores, ha explicado que esta solución
no sería un subsidio a la empresa, sino a los consumidores,
pero quizás no solucione el racionamiento.
El presidente ejecutivo de la Empresa
Nicaragüense de Electricidad (ENEL), Frank Kelly, informó
de que a partir de hoy jueves se solucionará en parte
el problema de los cortes, ya que las lluvias han subido el nivel
del lago Apanás, lo que repercutirá positivamente
en la energía generada.
Debido a estos cortes que en Managua se han llegado a prolongar durante más de 12 horas, se están
produciendo pérdidas en las ventas al por menor, estimadas entre el
5% y el 25%, según ha expresado José Adán
Aguerri, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua
(Caconic), quien ha explicado que los empresarios hacen frente
a problemas en la logística y la conectividad, ya que al
no poder usar con normalidad los ordenadores, se retrasan las
comunicaciones con el exterior.
También se han producido
quejas por parte de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur)
y la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña
y Mediana Empresa Turística (Canimet), que han emitido
un comunicado en el que explican que los cortes, además
de dar una mala imagen del país, provocan molestias a en
los turistas, que no disponen de comodidades como agua caliente
o aire acondicionado, y que proyectarán una imagen negativa
en sus países de origen, provocando que otros turistas
potenciales no viajen a Nicaragua en el futuro.
Debido a estos hechos, el Instituto
Nicaragüense de Energía (INE) ha anunciado que iniciará
un juicio de arbitraje contra Unión
Fenosa, por no garantizar el servicio eléctrico a sus usuarios,
que podría culminar con el retiro de la empresa española
de Nicaragua.
Según Marielos Cerrato,
secretaria ejecutiva del INE, en este proceso se acusará
a la eléctrica por incumplimiento del contrato que firmó
con el Gobierno del país centroamericano en el año
2000. Cerrato ha afirmado también que Nicaragua no cometerá
el error de Republica Dominicana, donde Unión Fenosa se
retiró con una indemnización millonaria.
El portavoz de Unión Fenosa
en Nicaragua, Jorge Katín, ha declarado a la agencia
Acan-Efe que la empresa aún no ha sido notificada
sobre este supuesto juicio. |