América Latina crecerá un 5,1% en 2007, dos décimas más sobre la previsión anterior, y será el quinto año consecutivo de crecimiento con un alza superior al 4%. En 2008 el aumento del PIB regional será del 4,6%, según BBVA. La gestión ortodoxa de la política monetaria, con bancos centrales más autónomos que ha permitido una convergencia con la tasa de inflación al 5%, y una tasa de desempleo que desciende del 11% de 2003 hasta el 8,5% actual, han conseguido sacar a 20 millones de latinoamericanos de la pobreza, según el último informe “Latinwatch”, elaborado por el Servicio de Estudios de BBVA.
El fuerte impulso de las materias primas, que ha llegado a duplicar sus precios, unido a un conjunto de reformas fiscales, ha incidido en una mayor estabilidad macroeconómica. Además, se ha producido una disminución en los costes de financiación y un fuerte incremento de de la inversión extranjera directa. Además, las mejoras de los términos de intercambio han generado un notable incremento de las reservas internacionales de América Latina, según la nota de prensa divulgada por el propio banco.
La gestión ortodoxa de la política monetaria, con bancos centrales más autónomos, ha permitido una convergencia de la tasa de inflación al 5%. Este control de la inflación y la estabilidad macroeconómica en América Latina, han favorecido la fijación de expectativas entre los agentes, reduciendo la incertidumbre e incentivando la inversión, así como el consumo. Esto ha impulsado el crédito en la región registrando crecimientos reales superiores al 15% en promedio, añade BBVA.
En este sentido, la profundidad de estas fortalezas ha quedado en evidencia ante la actual crisis financiera que ha afectado a las principales economías mundiales, donde se ha asistido a un fuerte repunte de la aversión al riesgo en los mercados financieros, cuyo detonante inicial fueron los problemas del segmento hipotecario subprime en EEUU.
La reacción de la región ha sido alentadora. Las primas de riesgo han mostrado un escaso impacto, con algunas excepciones relacionados a factores idiosincrásicos. Continúan las entradas de flujos de capital y no se espera un impacto en el crecimiento de Latinoamérica para 2007.
Las recientes turbulencias en los mercados financieros plantean un entorno internacional algo menos favorable, sin embargo lo más probable es que los impactos sean limitados pero en todo caso las principales economías desarrolladas experimentarán una desaceleración de su crecimiento económico. |