La reestructuración de préstamos y depósitos así como la creciente participación de los activos del sector privado en los balances de los bancos argentinos han impulsado la calidad de los beneficios de las entidades, lo que ha propiciado que la agencia de calificación crediticia Moody´s mejore su calificación sobre el sector hasta “estable”.
El crecimiento de los créditos a tasas de dos dígitos en los dos últimos años refleja la recuperación de la economía, que goza de tipos de interés bajos. Una mayor eficiencia y una menor exposición al sector público han mejorado los resultados de la banca del país sudamericano, en opinión de Moody´s.
Las autoridades monetarias argentinas han respaldado con firmeza la calidad de los depósitos, lo que unido a una mejora del escenario macroeconómico ha permitido el crecimiento de la intermediación financiera.
Sin embargo, la agencia de calificación estadounidense señala que la rentabilidad todavía está influenciada por la inflación y unos tipos de interés negativos, lo que ha comenzado a presionar los márgenes de varios productos bancarios. |