Yell
va a solicitar al Ministerio de Hacienda que le permitan deducir
del impuesto de sociedades la amortización del fondo de
comercio generado por la compra de TPI, según fuentes del
mercado. Un informe de Morgan Stanley señala que, de recibir
autorización, Yell reduciría su carga fiscal en
24 millones de libras al año en los próximos dos
ejercicios. Estos analistas señalan que Yell ampliaría
su beneficio por acción un 5% en 2007 y un 7% en 2008.
La petición de Yell contrasta con las críticas que
desde el Reino Unido han recibido las empresas españolas
de sus homólogas británicas, según ellas,
por el favorable marco fiscal español.
Desde estas compañías
se aseguraba que cuando las firmas españolas realizaban
una adquisición en el extranjero, la legislación
tributaria les permitía extender el periodo de amortización
del fondo de comercio para beneficiarse fiscalmente.
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