Las
protestas ciudadanas en el sur de Perú han obligado a la
minera Southern Cooper, filial de Grupo México, a paralizar
su producción en varias minas y una fundición, debido
a que los miles de manifestantes bloquean la entrada de materiales.
Mientras tanto, los residentes
de la provincia de Moquegua, al sur del país, esperan una
respuesta oficial de las autoridades, y de nada ha servido para
tranquilizar a los manifestantes las declaraciones del presidente
del consejo de ministros, Jorge del Castillo, que ha leído
un comunicado oficial en el que condicionó el diálogo
con los moquegüenses al retiro de los obstáculos que
impiden la circulación en la Panamericana.
La región de Moquegua recibió
117,5 millones de dólares y la de Tacna 107 millones el
pasado año 2005 por los tributos que paga Southern Copper
al Estado. Para este año está previsto que Tacna
reciba 254 millones de dólares, mientras que la cifra para
Moquegua asciende tan sólo a 80 millones.
A pesar de que la protesta
está relacionada con fondos destinados a la administración
pública del departamento de Moquegua, una zona eminentemente
minera, sobre la coordillera de los Andes, el gobernante provincial,
Jaime Rodríguez, no encabeza las protestas y se sumó
a la solicitud del Gobierno central peruano de desbloquear la
carretera.
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