La
banca panameña, que ha mantenido un crecimiento sostenido
en los últimos cinco años, ha empezado a presentar
signos de debilitamiento en algunos de sus indicadores, con un
descenso del 0,3% en la intermediación financiera durante
el primer trimestre del año.
Según el último informe
de la Contraloría General de la República sobre
el comportamiento del PIB del primer trimestre, los nuevos desembolsos
para créditos hipotecarios, que han destacado siempre como
uno de los más dinámicos de la cartera interna,
están registrando números rojos.
En enero, los nuevos préstamos
para este segmento de mercado habían aumentado 11,7%, pero
en febrero se contrajeron un 7,3%, en marzo bajaron un 16,5% y
en abril cayeron 11,2%, de acuerdo con los datos recopilados por
la Superintendencia de Bancos.
Los nuevos préstamos al
sector de la construcción también empezaron el año
con buen ritmo, con una espectacular subida del 65,4%, pero en
febrero y marzo bajaron un 51,4% y un 2,2%.
La Contraloría, en su informe,
comenta que el comportamiento de las tasas de interés,
que cayeron considerablemente para los depósitos y crecieron
para los préstamos, también influyó en el
bajo desempeño de la actividad bancaria.
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