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Esta mañana, dentro del
primer Encuentro Iberoamericano sobre Migración y Desarrollo,
el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación español,
Miguel Ángel Moratinos, ha presentado a modo de decálogo
las primeras conclusiones bajo las que cabe analizar el fenómeno
migratorio en la actualidad.
Estas conclusiones se pueden resumir
diciendo que parten de la necesidad de afrontar los fenómenos
migratorios con parámetros diferentes y de la convicción
de que sólo una visión multilateral podrá
gestionar este fenómeno que, más que cuantitativamente,
es cualitativamente distinto por el destino, origen y estructura
de los flujos migratorios (cada vez con una mayor presencia de
la mujer en respuesta a la creciente demanda del mercado de servicios).
Por ello, es necesario un enfoque global que ha de desarrollarse
con políticas integrales tanto a escala intragubernamental
como intergubernamental, y que vea en las migraciones una oportunidad
más que una amenaza y, en consecuencia, tanto los diferentes
gobiernos como actores civiles (desde el propio emigrante a los
empresarios, pasando por las ONG) deben corresponsabilizarse de
su gestión.
Así mismo, se ha establecido
una relación entre migración y desarrollo, como
atestiguan, por ejemplo, las remesas que en muchos países
suponen la mayor fuente de inversión extranjera directa
y la necesidad de tratarlas con mayor justicia (por ejemplo con
una menor carga impositiva en las transferencias bancarias). Finalmente,
se ha señalado la especificidad del fenómeno migratorio
en Iberoamérica ya que se produce también en sentido
Sur-Sur, y se han enmarcado estas reflexiones en el sentido de
que será en la próxima Cumbre Iberoamericana (a
celebrar en noviembre en Montevideo) cuando se concreten en decisiones
políticas.
En realidad, el origen mismo de
estas reflexiones ya parte de la anterior Cumbre Iberoamericana,
celebrada en Salamanca (España) el año pasado, en
la que se encargó al órgano permanente de las Cumbres
preparar este encuentro. El objetivo era precisamente el de preparar
el terreno para la próxima Cumbre, que se centrará
en las medidas con que los gobiernos iberoamericanos podrán
gestionar mejor el fenómeno de la migración.
El ministro de Asuntos Exteriores
y Cooperación español ha sido el encargado de resumir
los puntos comunes en los que se han basado sus compañeros
de la primera sesión plenaria (que ha transcurrido bajo
el título de "Situación actual y perspectivas
de la migración internacional"): José Miguel
Insulza, secretario general de la Organización de Estados
Americanos (OEA); Peter Sutherland, representante especial del
secretario general de la ONU para las Migraciones; Brunson McKinley,
director general de la Organización Internacional para
las Migraciones (OIM); Consuelo Rumí, secretaria de Estado
de Inmigración y Emigración de España; y
un representante de la Cepal.
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