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El Banco Central de China aumentó
los tipos de interés, por segunda vez consecutiva en lo
que va de año, con el objetivo de frenar el boom de los préstamos y de la construcción en el país,
una situación que el Gobierno cree que podría desembocar en una crisis
financiera.
El incremento fue nuevamente de 27 centésimas, con lo que
las tasas de referencia se sitúan en el 6,12%.
La Administración
china ya había mostrado sus preocupación ante el
acelerado ritmo de la inversión y de la construcción
de nuevas fábricas, que podría conducir a una sobreprovisión
de préstamos.
Durante el segundo trimestre de año,
el crecimiento económico chino se disparó hasta el 11,3%, el porcentaje
más elevado en diez años, lo que ya hacía
prever una subida de tipos para controlar la expansión
de la economía.
Los objetivos oficiales situaban la tasa
de crecimiento en el 8%. Además, la inversión empresarial
en julio creció un 30,5%, una tasa ligeramente inferior
al 31% de junio. |