Volkswagen
invertirá unos 1.160 millones de dólares (925 millones
de euros) en los próximos cinco años para el desarrollo
de nuevos modelos automovilísticos en Brasil; mientras
que, por su parte, Renault destinará 375 millones de dólares
(299 millones de euros) para el lanzamiento de cinco productos
nuevos.
Los nuevos modelos de Volkswagen
serán producidos en las fábricas de Sao Bernardo
do Campo y Taubaté, ambas en el estado de Sao Paulo, y
en la de Sao José dos Pinhais, en el vecino estado de Paraná,
según afirmó ayer el presidente de esta compañía
en Brasil, Hans-Christian Maergner.
"El valor (de la inversión)
irá encaminado a nuevos proyectos, es decir nuevos modelos",
agregó.
El anuncio de las nuevas inversiones
de Volkswagen se produce dos meses después de que la compañía
advirtiese que podría cerrar la planta de Sao Bernardo
do Campo, la mayor del país, por la resistencia de los
sindicatos a un plan de reestructuración presentado por
la compañía.
Dicho plan, que contempla el recorte
de 3.600 de los cerca de 12.400 puestos de trabajo de la unidad
de Sao Bernardo, mediante un programa de bajas voluntarias, finalmente
fue aceptado por los obreros en septiembre pasado después
de varios días de huelga.
Por su parte, el presidente de
Renault en Brasil, Jerome Stoll, señaló que, con
la puesta en marcha de cinco nuevos modelos de automóvil,
su empresa espera elevar su participación en el mercado
brasileño desde el 2,9% registrado en 2005, hasta el 5,7%
que estima en 2009. Renault vendió el año pasado
en Brasil 47.500 vehículos y espera que en 2009 las ventas
sean de 106.000 unidades.
Ambas compañías automovilísticas
hicieron públicas estas inversiones en la presentación
a la prensa del XXIV Salón Internacional del Automóvil
de Sao Paulo, que será inaugurado mañana jueves.
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