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Las cifras del superávit comercial de agosto
de la zona euro relajan la tensión que se había
creado sobre el daño que la fortaleza del euro podría
causar a las exportaciones de las compañías europeas,
en la víspera de que mañana comience la reunión
del G-7.
Según ha comunicado hoy la oficina de estadísticas de la Unión Europea (Eurostat), la zona
euro registró un superávit comercial de 1.300 millones
de euros durante el mes de agosto, frente a un déficit
de más de 5.000 millones del mismo período del año
anterior. Además, se ha revisado el superávit del
mes de julio al alza, hasta 5.700 millones de euros. Las exportaciones
crecieron 131.000 millones en agosto frente a los 124.900 millones
revisados en julio.
Esta balanza comercial que se ha conocido
hoy relaja aún más la tensión creada entre
las autoridades europeas ante el temor de que la fortaleza del
euro en el mercado de divisas pudiese dañar los beneficios
de las compañías europeas, al debilitar significativamente
las exportaciones. La ministra francesa de Finanzas, Christine
Lagard, había insistido esta misma semana que la fortaleza
del euro penaliza seriamente a las empresas europeas.
No obstante, según consideran
los expertos consultados por este diario, las compañías
del Viejo Continente son menos dependientes del sector exterior
que las estadounidenses, por lo que las subidas del euro las han
afectado en poca medida. Además, la subida del euro puede
compensar en parte las alzas en el precio del crudo, que se paga
en dólares.
La moneda única volvía a avanzar
en la jornada de hoy en su cruce frente al dólar, hasta registrar
nuevos máximos a 1,43 dólares. Esta
fortaleza podría acentuarse aún más a la
espera de que se conociera el índice económico de la Fed de Filadelfia,
un indicador de la industria manufacturera de la región. Las previsiones apuntan a que este índice se situará en
octubre en siete puntos, muy por debajo de
los 10,9 puntos de septiembre. |