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Si con el reciente cambio de gabinete
la presidenta chilena, Michelle Bachelet, había dejado
claro que quería ministros que se anticipasen a los problemas,
ahora da un paso más y quiere afrontar las dificultades
como oportunidades. Así ante los recientes problemas con
Argentina por el suministro de gas y el precio de la gasolina,
ha anunciado un plan por el que, en dos años, Chile tendrá
un "suministro independiente de energía", una
cuestión que ve de "seguridad nacional".
Aunque no especificó qué
fuentes de energía eliminarían la dependencia energética
actual de Chile, la decisión si que se ha tomado en respuesta
a estos problemas, si bien su posibilidad ya se había estudiado
durante la Administración del expresidente chileno, Ricardo
Lagos.
En consonancia con esta declaración,
en un encuentro en la Cámara española de Comercio,
la ministra chilena de Energía y Minería, Karen
Poniachik, dijo que ante los problemas con Argentina por el tema
del gas, su país tiene "un desafío y no una
crisis que resolver". Por este motivo, Chile se encuentra
trabajando en busca de una mayor autonomía y diversificación,
para lo que Poniachik ha puesto, como ejemplo, el uso y desarrollo
de la energía eólica.
De todas formas, se espera que
todo el asunto sea tratado en una reunión bilateral entre
los presidentes de Chile y Argentina, Michelle Bachelet y Néstor
Kirchner, respectivamente, que se celebrará el próximo
fin de semana en el marco de la Cumbre del Mercosur en la ciudad
argentina de Córdoba.
Recientemente desde "la Moneda"
(palacio presidencial de Chile) se ha denunciado el "doble
discurso" de Argentina sobre la materia, ya que por un lado
promueve la integración bilateral y por otro toma medidas
como la del impuesto a las gasolinas que grava el consumo de los
vehículos con matrícula extranjera.
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