|
El director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Anoop Singh, ha destacado el “robusto crecimiento por tercer año consecutivo” de América Latina y el Caribe, lo que ha permitido mayores reducciones del desempleo y la pobreza. Singh también advierte de los posibles riesgos que podrían derivarse de un enfriamiento de la demanda externa de EEUU y la posible eliminación de las preferencias comerciales de Washington a determinados países caribeños, andinos y centroamericanos.
El pasado 16 de septiembre, el responsable del Hemisferio Occidental del FMI expuso en Singapur la visión del Fondo sobre la situación macroeconómica de Latinoamérica y se puede decir que la región aprobó con buena nota. Singh considera que el Producto Interior Bruto (PIB) América Latina y el Caribe crecerá este año un 4,75%, medio punto más que lo estimado por el organismo multilateral la pasada primavera, mientras que para 2007 las previsiones del Fondo apuntan a un crecimiento del 4%.
El directivo del FMI destacó que la región se ha beneficiado por el buen entorno internacional y por la bonanza de los precios de las materias primas que, entre los años 2002 y 2006, han aumentado un 170% en el caso de las vinculadas al petróleo y del 70% en el caso del resto.
Singh señaló que la demanda interna previsiblemente seguirá siendo el principal motor del crecimiento económico en el corto plazo. El consumo privado se estima que represente dos tercios del crecimiento total de la región en 2006 y 2007 y las ratios de inversión privada se irán incrementando, según el FMI.
El Fondo también destaca que la inflación se ha mantenido controlada a pesar del incremento de los precios de las materias primas. “Después de caer por debajo del 6% en 2005, la inflación se estima que bajará aún más en 2006 y que se situará en el 5% en 2007”, dijo Singh. Además, esta situación ha permitido rebajar los tipos de interés en una serie de países, sobre todo en México y Brasil, lo que ha ayudado a incrementar el crédito y las inversiones.
Anoop Singh también elogió las mejores políticas fiscales y la reducción de la deuda pública llevadas a cabo por los países de la región. Hasta los países que no se caracterizan por sus elevados ingresos por la venta (exportación) de materias primas han logrado grandes superávit primarios (que no incluyen el pago de la deuda externa), como es el caso de Brasil, y eso demuestra una ejemplar disciplina fiscal, en opinión del Fondo.
No todo son piropos. Pero el director del hemisferio Occidental del FMI no sólo dedicó elogios a la región. También alertó sobre los posibles riesgos que la podrían amenazar. N este sentido, Singh destacó cuatro focos de incertidumbre: el endurecimiento de las condiciones de financiación internacionales, el posible enfriamiento de la demanda de EEUU, la volatilidad de los precios de las materias primas, y el posible aumento del gasto público en los países de la región.
La elevada liquidez en los mercados financieros maduros, los de los países desarrollados, podría reducirse si se produce un cambio abrupto en la aversión al riesgo internacional, aunque el FMI señala que la región es ahora menos vulnerable a esos cambios que en años anteriores.
Una desaceleración de la demanda en EEUU, propiciada, por ejemplo, por un enfriamiento del mercado inmobiliario, podría afectar a América Latina. Para algunos países caribeños, andinos y centroamericanos el riesgo se incrementaría por la posible eliminación, o reestructuración, de las actuales preferencias comerciales que les otorga EEUU.
Mientras que los precios del petróleo han bajado con fuerza recientemente, los de las materias primas no relacionadas con el crudo se prevé que comiencen a descender en 2007.
Por último, el FMI señala que las desviaciones de la disciplina fiscal, dados los todavía altos grados de endeudamiento público, podrían minar los progresos de la región hacia la estabilidad macroeconómica. De ahí que el Fondo considere determinante que los gobiernos sean capaces de controlar el gasto público, sobre todo si disminuyen los ingresos derivados de las exportaciones de materias primas. |