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El inesperado repunte de los anuncios
de nuevas operaciones de concentración empresarial ha revitalizado
las bolsas que parecen haber olvidado por completo los temores
que se instalaron entre los inversores el pasado 27 de febrero.
Sin embargo, algunos expertos advierten
de que las tensiones empiezan a trasladarse a los mercados de
deuda corporativa.
Quienes defienden esta opinión
recuerdan que es allí, donde verdaderamente se fijan los
precios de la financiación empresarial, a pesar de la pujanza
que actualmente aún tiene el mercado de créditos
bancarios sindicados. Pero la mayoría de las operaciones
promovidas por los grupos de capital privado se hacen contra emisiones
de deuda. Y las primas de riesgo empiezan a elevarse por encima
de las cifras mínimamente manejables. Una probable señal,
para algunos expertos pesimistas, de que se acerca el fin de la
fiesta. Aunque no resulta fácil mantener esta visión
hoy por hoy. Según la consultora especializada Dealogic,
en los últimos cinco días se han anunciado operaciones
corporativas por un valor de 100.000 millones de dólares.
Lo que convierte en más que posible, al menos en este momento,
que en 2007 se superara el récord histórico anual
en esta materia fijado el año pasado en 40,6 billones de
dólares.
Nueva deuda. Y, además,
en lo que va de año, y sólo en EEUU, se ha emitido
nueva deuda corporativa por valor de 240.800 millones de dólares,
muchos más que los 164.900 millones emitidos en el mismo
periodo del pasado ejercicio.
Más aún, en el mismo informe se cifran las ventas
de bonos de alto riesgo realizadas la semana pasada en 10.000
millones de dólares, una cifra que no se registraba desde
1995.
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