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El presidente de EEUU, George Bush,
visitará hoy las plantas de producción de Detroit
de General Motors y Ford donde se fabrican en serie los nuevos
modelos de vehículos híbridos (impulsados por energía
eléctrica y gasolina), para extender un mensaje de apoyo
al ahorro de energías. Las automovilísticas piden
una importante inversión federal para apoyar los combustibles
alternativos y la investigación en las baterías
eléctricas.
General Motors, Ford y la división
Chrysler de DaimlerChrysler han recortado miles de trabajos y
cerrado plantas para hacer frente a las pérdidas financieras
y a la erosión que han causado en sus acciones las subidas
de las compañías automovilísticas japonesas,
como Honda y Toyota.
Después de esta gira, George
Bush volverá al Congreso, para adoptar rápidamente
los nuevos estándares económicos del combustible,
como parte de una estrategia para reducir la dependencia del petróleo
extranjero en EEUU. El próximo lunes, Bush se reunirá
en la Casa Blanca, por segunda vez en seis meses, con los consejeros
de Ford, General Motors y Chrysler, en un evento que incluirá
una demostración de los nuevos combustibles, sobre el mismo
césped de la residencia presidencial.
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