El dirigente anticastrista Luis Posada Carriles ya está en libertad provisional, a la espera de un juicio que se celebrará el próximo 11 de mayo, en que el cubano, nacionalizado venezolano, responderá a la acusación de violación a las leyes de inmigración de EEUU.
Tras hacer efectiva una fianza de 350.000 dólares (257.410 euros), Posada Carriles cumplirá hasta el 11 de mayo arresto domiciliario en casa de su ex mujer, en Miami. El acusado deberá llevar un dispositivo electrónico de localización y sólo podrá salir a la calle para visitar al médico que lo atiende o para realizar las diligencias judiciales de su caso.
Según el responsable de su equipo de abogados, Arturo Hernández, "estamos muy contentos de que el señor Posada esté aquí en Miami". Hernández añadió que "todo el proceso se cumplió debidamente en El Paso y él podrá estar ahora con su familia".
Pese a que la llegada de Posada Carriles, de 79 años, a Miami ha sido discreta, las reacciones no se han hecho esperar. Por un lado, unos 5.000 jóvenes se manifestaban ayer frente a la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana, y otros 50.000 participaban en una "tribuna abierta" en la provincia de Granma, en la que acusaron el presidente estadounidense, George W. Bush, de poner en libertad al "Bin Laden" de América Latina.
Además, los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Nicaragua, Daniel Ortega, declaraban "exigimos que extraditen a ese terrorista y asesino en vez de seguir protegiéndolo" y "este es un acto totalmente temerario", respectivamente.
En el bando contrario se encuentra la comunidad anticastrista de Miami, que ha celebrado la salida de la cárcel del anciano, al que consideran "un patriota ejemplar", por razones humanitarias.
Luis Posada Carriles es acusado por Cuba y Venezuela de haber atentado contra un avión de la compañía Cubana de Aviación hace más de 30 años, entre otros delitos, mientras que en EEUU pesa sobre él una acusación por violación de las leyes de inmigración. De ser declarado culpable, será deportado de inmediato (aunque no extraditado a Cuba ni Venezuela, tal y como demandan los dos países) y se le negará de por vida la entrada en EEUU. |