El Gobierno de Bolivia invertirá 60 millones de dólares (44,5 millones de euros) hasta fin de año para reactivar el aparato productivo del país. Según el ministro de Trabajo del país andino, Walter Delgadillo, se ha pasado de una fase política centrada en la recuperación de los recursos naturales a un segundo periodo en el que el objetivo es la inversión productiva para buscar impacto social y de empleo.
Un rebrote de la inflación que ha alcanzado el 6,4% hasta julio, superior a la meta que el Gobierno había previsto para todo el año, ha puesto en apuros la gestión del presidente ante la generalizada crítica de diversos sectores por el alza de los precios en los alimentos básicos.
Delgadillo comentó que la nacionalización de los hidrocarburos y la reactivación de las minas estatales a causa de las buenas cotizaciones en el mercado internacional permitieron generar excedentes por valor de 4.000 millones de dólares (2.966 millones de euros) que, según él, deben ser utilizados en generación productiva, empleo y medidas de impacto social.
Recientemente, la Confederación de Empresarios Privados cuestionó a Morales por haber antepuesto a la gestión económica una agenda política. Otros sectores de la oposición criticaron la gestión de las políticas económicas del Gobierno a pesar del auge de precios de los minerales, la segunda partida de exportación del país andino después de los hidrocarburos.
Delgadillo rechazó ese diagnóstico y aseguró que el desempleo bajará de un 8,15% en 2006 a un 7,70% hasta fin de año a causa de una alta demanda en el sector minero y las remesas del exterior, que, en diciembre llegarían a 800 millones de dólares (593,2 millones de euros). |