|
Richard Grasso, ex presidente
del Nueva York Stock Exchange (NYSE), sufrió ayer un duro
varapalo judicial, después de que un Tribunal de la ‘Gran
Manzana’ le condenase a devolver 100 de los 185 millones
de dólares percibidos en concepto de indemnización
tras su despido de la compañía en 2003. La cifra
incluye cerca de 35 millones por el fondo de pensiones y otros
15 millones en concepto de intereses. El juez argumentó
en su sentencia que el ex ejecutivo no había comunicado
al resto de los miembros del consejo de administración
cuales eran sus auténticos emolumentos.
Ahora bien, no acaban aquí
los litigios para Grasso puesto que este proceso es independiente
al puesto en marcha por el fiscal general de Nueva York, Eliot
Spitzer en el año 2004, tras una investigación realizada
por el equipo encabezado por John Reed, sustituto provisional
de Grasso al frente del NYSE. Eso sí, la sentencia dictaminada
ayer, ante la que Richard Grasso tiene previsto apelar, podría
servir de jurisprudencia para otros jueces y jurados en litigios
similares. Además, los argumentos vienen a respaldar las
tesis de Henry Paulson, ex presidente de Goldman Sachs y actual
secretario del Tesoro de EEUU, que fue uno de los promotores de
la campaña realizada para forzar la salida de Grasso y
que con anterioridad le había apoyado.
|